Ubicado en la ciudad de Lima, Pachacamac fue unos de los centros ceremoniales más importantes de la época pre-hispánica, original de la costa central, sobrevivió a la influencia Inca y Española. De acuerdo con la mitología Inca, fue dios del fuego e hijo del sol, rejuvenecedor del mundo, su fuerza se vinculó a los movimientos sísmicos.
Las primeras ocupaciones en la zona datan del año 200 A.C., pero la construcción del santuario se inicia con el florecimiento de la cultura Lima; con el Templo de Urpiwachak al oeste de la zona, y el Conjunto de Adobitos, grandes edificaciones de compleja técnica arquitectónica.
Los Incas, al llegar al valle, adecuaron las construcciones preexistentes a sus necesidades administrativas, descentralizando la ciudad y perdiendo el oráculo del centro. Construyeron el Templo del Sol, el Acllahuasi, la Plaza de los Peregrinos, y otros palacios cuya cuidadosa reconstrucción nos permite imaginar el lugar quinientos años atrás. |